Con este título Stieg Larsson (Skelleftehamn, Condado de Västerbotten, 15 de agosto de 1954 – Estocolmo, 9 de noviembre de 2004) presenta la segunda entrega de la saga “Millennium”, largo y difícil de reproducir. Esta entrega tiene como mejor atractivo los personajes protagonistas, ya conocidos por el lector (si leyó la primera parte). De nuevo Larsoon presenta una novela con asesinos, secuestros, torturas y todo lo necesario para mantener la tensión del lector desde la primera página. Aunque a diferencia de la primera, en esta el protagonismo de la policía es mayor.

El efecto Larsson se confirma, la promoción del primer libro y su correspondiente película ha tenido un efecto claro en esta segunda entrega, y es posible que se extienda a la tercera (La reina en el palacio de las corrientes de aire).

Lo mejor de esta novela son los personajes, Mikael y Lisbeth, que desde la primera se consolidan como el atractivo de la trilogía. Algo que puede resultar repetitivo en esta novela: El autor intenta aclarar aspectos de estos personajes ya conocidos desde el primer libro y que aquí pueden sobrar, siempre que se haya leído la primera entrega de la trilogía.
De nuevo el final queda abierto, de nuevo pienso que la novela no lo merece (como en la primera) ¿Tendrá la tercera entrega un final abierto? Las pretensiones de Larsson no eran hacer solo tres novelas.