Algunas personas tienen la suerte de contar con un grupo de amigos, suele ser reducido y normalmente difícil de mantener. Todos tenemos nuestro entorno de “conocidos” (los llamaremos así porque lo conocemos en diferentes circunstancias), con los cuales nos relacionamos habitualmente y les ponemos el apodo de amigos. Os cuento una historia relacionada con esto.

Cinco compañeros de facultad decidieron, sin apenas conocerse (claro eran compañeros), vivir juntos durante 2 años en un mismo piso de estudiantes. Cada cual era diferente, pero por arte de la buena convivencia se soportaron, toleraron y respetaron durante ese tiempo. De aquí surgió una relación que dura ya más de 25 años, prueba de ello es que hace pocos días han celebrado su cena anual numero 24 de forma ininterrumpida. Siempre consiguen encontrar la forma de verse, estén donde estén.

Seguramente existen muchos ejemplos como este, espero que aquellos que disfruten de este privilegio lo sepan mantener y se sientan orgullosos.

Muchas empresas hablan de sus “valores”, de mantener a sus empleados, y de todas esas teorías que no saben aplicar. Muy fácil, que se dejen de chorradas y que apliquen esta teoría de la amistad: Respeto, compromiso y sentimientos.

Estos cinco amigos se verán el próximo año y celebraran el 25 aniversario.