Cuando ya estamos iniciando el camino hacia la primavera, el sol cada día nos acompaña unos minutos más, completando un ciclo que año tras año se repite en nuestra vida. Cuando dentro de unos meses ese mismo ciclo haga brotar las yemas de los arboles, la retirada de las nieves nos renueve la memoria del verde de los pastos y el sol se mantenga colgado en el horizonte durante horas. Nosotros, los humanos, habremos perdido muchas de nuestras esperanzas de inicio de año, olvidado o abandonado las clases de inglés, los kilos de menos o simplemente no veamos la proximidad de un trabajo que buscamos. Estaremos en el mes de abril con una nueva estación, con la fuerza de la naturaleza desatada, generando brotes verdes por todas partes. Y nosotros ¿Por qué no renovamos nuestros objetivos en esas fechas?  
Terminamos el año con unos datos de empleo positivos, según nos informan 107.570 personas encontraron trabajo en diciembre de 2013, es más, nos anuncian que es “el mejor dato de la serie histórica”, algo que debe ser muy extraordinario. Todos nos alegramos de esta noticia y acogemos con voluntad de año nuevo las buenas previsiones de los meses venideros: En el primer trimestre de 2014 se creará empleo neto, eso es como decir que algunos de los que ahora no tienen trabajo lo tendrán. Si dejamos de lado los tecnicismos, las palabras huecas y el uso de los datos de forma interesada, nos podemos centrar el las esperanzas de las 4.701.338 almas que en este momento desean que se cumplan estas previsiones, que iniciaron su ciclo pidiendo para la primavera un puesto de trabajo y que no abandonarán su empeño tan fácilmente.
“A ras de Verde” Foto de @xsalas
Cuesta pensar que el ser humano utilice la desgracia de otros para medrar en su medio, pero es así. Solo la naturaleza repetirá su ciclo un año tras otro, siendo igual de buena la nieve que el sol, la lluvia o el viento. Los arboles perderán las hojas para luego recuperarlas de nuevo, como un contrato indefinido con el tiempo… hasta que la muerte nos separe.
Muchos habrán perdido sus esperanzas en abril, de nuevo encontrar un empleo será una pesadilla a pesar de los anuncios de año nuevo, y desistirán, abandonaran, como el que abandona el inglés o el gimnasio. Se borraran de listas inútiles, se marcharán a otro país o simplemente se buscaran la vida en comedores sociales. Y entonces, el de turno, nos anunciará otra buena nueva: “Tendremos la segunda mejor cifra de paro en la serie histórica de datos”. Y ellos, los del anuncio, estarán haciendo gala de ese logro, medrando, gracias en parte a los datos de los “borrados” sin empleo.
Imitemos a la naturaleza. No solo debemos renovar nuestros votos de nuevos logros el 31 de diciembre. Cuando ella nos avise, allá por el 20 de marzo, tomemos de nuevo impulso, saquemos el resto de fuerzas. Es posible que no hacer caso de los anuncios de otros pueda ser una buena opción. La solución: “Confiar en tus propias fuerzas y ayudar al que tengas al lado”.