Algunos expertos piensas que las empresas tienen Alma, mientras que otros asumen que esta Alma no es más que lo que denomina “Cultura de Empresa”, que supuestamente es aquello que diferencia a una empresa de las otras, es algo así como su personalidad, su sello de identidad.
Hay quien llega más lejos y es capaz de desarrollar un Manual con todo esto. ¿Serias capaz de describir tu Alma en un Manual? 😉
Queda claro que las empresas están formadas por personas y estas tienen vidas, familias, compromisos, emociones, sentimientos y para algunos incluso alma. Por tanto, si una empresa está formada por personas que tienen todo esto: ¿Será la empresa una suma de estas cosas que tienen sus empleados?

No sé si las empresas tienen alma o no, ni siquiera lo considero importante, pero sí creo que las empresas pueden ser desalmadas, faltas de conciencia, crueles, inhumanas.
Cuando una empresa, en realidad su dirección, es capaz de olvidar que está formada por personas y solo piensan en sí misma como una suma de números, como una mera transacción económica. Cuando ese misma empresa en nombre de su futuro o de cualquier otro factor externo y esgrimiendo un informe maravilloso realizado por algún iluminado que no se verá afectado, es capaz de olvidar a las personas, pierde toda credibilidad, rompe cualquier contrato psicológico con su plantilla y quema parte de su futuro.
Porque aunque te asegures un mejor futuro económico (corto plazo), te costará recuperar “tu alma” (largo plazo).
Esta reflexión puede parecer banal, falta de contenido académico e incluso demagógica desde el punto de vista del trabajador, se halaga fácilmente a una mayoría despedida en oposición a la empresa que realiza esta práctica. Cierto puede ser, sin duda, pero antes de sacar estas mismas conclusiones que el autor del post sirve en bandeja de plata, realicemos una pequeña reflexión.

¿Es para ti lo mismo razón que emoción?

Importante diferencia o no, porque es posible que las emociones sean acciones desencadenadas de forma automática y subconsciente por el hombre, que surgen en momentos extremos, tal vez un poco más evolucionadas que los instintos. Y la razón no sea más que las mismas emociones pasadas por el tamiz de los valores de cada uno. Es decir, una emoción más evolucionada, menos subconsciente.
Entonces hagamos una última pregunta. Si las empresas dicen tener y definen misiones, visiones y valores, en definitiva una cultura corporativa. Porque en momentos extremos, cuando surgen las emociones, las grandes inspiraciones para salvar el futuro de la empresa…

¿No aplican esos valores a sus emociones más básicas?
Convirtiéndolas así en algo más razonable.