El título de este post hace referencia a un término acuñado por Chris Anderson en 2004: “The Long Tail” (Ver el articulo original) que describe determinados modelos de negocio, como el desarrollado por Amazon, y que destierra la idea original de negocio basada en la regla de “Pareto”, donde el 20% de los productos generan el 80% de las ventas. Esta teoría, desarrollada posteriormente por el propio Chris Anderson en el libro “La economía Long Tail, refleja fielmente el modelo de negocio desarrollado en las ventas por Internet, apelando no a la ventas del 20% de los productos más populares, sino a las que se producen con el resto de 80% de productos menos demandados, pero con nichos de mercado cerrados y extendidos en el tiempo. (Ver gráfico).

Gráfica de Pareto y Teoría de “Long Tail”
Pero no vamos a profundizar en teorías de marketing aquí en esta plaza, para ello ya tenéis excelentes blogs en este gran mundo virtual. No obstante buscamos una analogía entre este modelo de negocio y la situación del mercado laboral español que en los últimos años está teniendo una preocupante evolución que implica a los “Los parados de larga duración”, un eufemismo con el que se define a toda persona que lleve más de 12 meses buscando trabajo. 
En España hay cientos de miles, exactamente 3.493.600 personas que llevan buscando trabajo desde hace más de un año, según los datos de la última EPA (Encuesta de Población Activa de segundo trimestre de 2014), lo que representa el 62% del total de personas sin ocupación, has leído bien, tú mismo puedes sacar la proporción ya que el total de parados según esta encuesta es de 5.622.900 personas.
Si analizamos con un poco de detalle la EPA y la evolución de este colectivo vemos que aún siendo positiva en cuanto a su disminución en número absoluto de personas (164.000 menos con respecto a la EPA 1er Trimestre de 2014), proporciona un aumento progresivo en el porcentaje con respecto al total de parados. Además señalar que se está produciendo un aumento importante de personas que llevan más de 2 años buscando trabajo. Si se analiza la serie histórica de la EPA desde el 4º trimestre del 2012 (Como se ve en el gráfico), ambas curvas de evolución tienden a separarse, obviamente por el efecto de salto desde el colectivo de entre 1 y 2 años, al de más de 2 años. Esto explica de forma clara el aumento en porcentaje de este colectivo, aunque se produzcan pequeñas disminuciones en valor absoluto. No estamos generando empleo neto entre los parados de larga duración.

Fuente INE – EPA 2ª trimestre 2014

¿Tiene más problemas este colectivo para encontrar trabajo?


Claramente sí. Analizando los riesgos de este grupo de personas y el mercado laboral español nos encontramos con diferentes factores determinantes en su evolución, pero sobre todo uno: De forma generalizada se considera que existe una pérdida de competitividad en la persona que permanece en paro más de un año. Traduciendo, se viene a expresar la idea de que todo aquel que permanece durante un periodo prolongado de tiempo sin desarrollar un trabajo remunerado va perdiendo poco a poco los hábitos y las competencias desarrolladas en su época de actividad laboral. Esta reflexión puede ser discutida en su fondo y sobre todo por si esta expresando una realidad general en este colectivo, pero no se puede discutir que ante personas en las mismas condiciones se opta por aquel o aquella que tenga en su vida laboral una actividad más reciente, mejor aún si es del trabajo que se quiere cubrir.
Por otro lado es lógico que el mercado laboral se comporte de forma que si genera empleo lo haga antes para aquellas personas con mejor nivel de Empleabilidad, y este colectivo está fuera de este ámbito.
Imagina que se reduce el paro en el país de forma importante en los próximos dos años y que siguiendo la tendencia marcada desde 2012, continua aumentando el porcentaje de parados de larga duración. Aquí es donde entra en juego el concepto de “Paro de larga cola”, formado por personas con serias dificultades de volver al mercado laboral y que agrupará a un colectivo heterogéneo en oficios e incluso en edades. Como en la teoría “The Long Tail”  Chris Andersen nos habla de productos especiales de poca rotación que se venden poco a poco pero que pueden resultar rentables con el paso del tiempo, aquí tendremos personas diferentes con diferentes experiencias, oficios y edades, que no serán “ocupados” en el tirón inicial del 80% de movimiento del mercado laboral. La diferencia estriba en que en nuestra teoría de gestión del “Paro de larga cola” no hay rentabilidad ninguna, más bien desesperación y falta de futuro.

Gráfico de la Teoría del “Paro de larga cola”

 ¿Debemos actuar sobre esta teoría?


Sin ninguna duda. En primer lugar las administraciones y los actores económicos deberían ser consciente de lo que se está generando y evaluar la importancia que puede tener en un futuro inmediato ¿Se puede cuantificar? Por supuesto que se puede y seguramente estamos hablando de millones de personas. El tema es serio ¿O tal vez queremos “subsidiar” de forma indefinida a estas personas? Porque parece que las últimas medidas tomadas van por ese camino.
Por parte de las personas que se encuentren en esta situación o intuyan que pueden verse implicadas en esta larga cola, la solución no es única para todos, pero pasa por demostrar que aún estando más de uno o dos años en el paro, no se cumple con la condición de pérdida de competitividad frente al empleo.

  •  No conformarse con la situación, luchar, no bajar los brazos,
  • Formación y reciclaje continuo,
  • Voluntariado,
  • Creación de entornos de aprendizaje personales y demostrables,
  • Tener una amplia, viva y activa red de contactos personales y profesionales,
  • Presencia continua en diferentes foros y lugares de visibilidad profesional.

Podrían ser algunas de las recetas para ayudar a estas personas, pero sobre todo no obsesionarse con la idea de que alguien que lleve un tiempo prolongado en el paro ya no es tan efectivo o eficaz como otro que lleva menos tiempo, eso no es cierto de forma generalizada. Es una cuestión de aptitud de las dos partes, por un lado no generalizar en la capacidad de las personas, por otro no pensar que estas desahuciado porque lo diga el mercado.