¿Estamos preparados para orientar a las personas que buscan empleo? ¿Es el “sentido común” lo único aplicable en la búsqueda de empleo? ¿Todos/as somos capaces de orientar a las personas que buscan trabajo?

Estás y muchas otras preguntas nos hacemos los que trabajamos en este amplio y apasionante mundo del empleo, el reclutamiento y los Recursos Humanos. Preguntas que deberían tener una única respuesta: NO.
Los cambios que está sufriendo el mercado laboral y la dificultad en la búsqueda de nuevas oportunidades profesionales, hace que cada vez sea más necesaria una mejor especialización de los profesionales que asesoran y orientan a los candidatos.
No es suficiente con ayudar al candidato a confeccionar su currículum, dejándole encasillado con un único formato. Plantearle alternativas de formación que no sabe como priorizar, o informarle de cómo debe preparar/hacer una entrevista, algo que con los planteamientos anteriores no llegará nunca.
El mercado laboral actual exige candidatos “activos”, buscar “perfiles profesionales activos”, personas que además dispongan de características básicas como:
  • Flexibilidad asumiendo nuevos retos.
  • Desarrollo de la parte emocional de su perfil.
  • Desarrollo de su posición en Internet. 
  • Creatividad para adaptar su currículum a cada oferta.
  • Apuesta por una formación continua que se debe apoyar en las nuevas tecnologías.
  • Desarrollo de una estrategia de visibilidad que no termine solo con la presentación de candidaturas a las ofertas publicadas.
Pero todo esto no se puede orientar con personas que continúan anclados en las viejas formas de un mercado laboral que se movía con otros parámetros y exigencias. Se necesitan Orientadores que modifiquen su perfil y se formen en estos nuevos valores que necesitan transmitir a los nuevos candidatos.
Un buen programa de formación para Orientadores Laborales, debería contener en desarrollo mínimo  de estas ideas. 
  • Conocimiento del nuevo mercado de trabajo y sus tendencias.
  • Conocimiento de los perfiles que forman el grupo actual de demandantes de empleo.
  • Capacidad para realizar acciones individuales y grupales de orientación.
  • Desarrollo activo de contactos.
  • Posibilidad de detección y orientación en el campo del autoempleo.
  • Conocimientos para el diseño de estrategias de búsqueda activa de empleo.
  • Planificación de “Entornos Personales de Aprendizaje”.
  • Conocimiento de las nuevas formas de comunicación en Internet, redes sociales, su uso y posibilidad de incluirlas en la búsqueda de empleo.
  • Conocimiento de las bases de los nuevos sistemas de reclutamiento 2.0.
  • Las bases del Employer Branding y del Personal Branding.

Sin duda, todas aquellas personas que quieran adentrarse en este mundo, deben actualizar sus conocimientos en Orientación Laboral, para ofrecer al candidato las claves del nuevo mercado labora.