“El problema no es que las personas destinadas a liderar no usen las nuevas formas de comunicación social, el problema real es que las personas a las que deben “dirigir” si lo hacen.”

Vivimos tiempos en los que tal vez se echa en falta la irrupción de grandes líderes en la primera línea de batalla para ejercer de guía en los temas que están asfixiando esta sociedad, migración, guerras, cambio climático… Como en el siglo pasado marcaron sus caminos personajes como Nelson Mandela, Mahatma Gandhi, Martin Luther King y otros incluso más destacados en su acción.
Pero surgen algunas cuestiones derivadas de los cambios sufridos por la sociedad en los últimos años…
¿Cambiaría su forma de comunicar?
¿Cómo llegarían ahora a conectar con la sociedad?
¿Se multiplicaría su repercusión?
¿Te imaginas a Martin Luther King disponiendo de las redes sociales?
No sería descabellado pensar que todo gran líder sería capaz de “exprimir” cualquiera de las herramientas de las que dispusiese para lanzar su mensaje y conseguir su objetivo. Así lo hizo Barack Obama en su campaña electoral, o de forma más próxima José Antonio Rodríguez, El alcalde de Jun, una persona que entiende las redes sociales como lo que son, una herramienta de comunicación y en su caso de mejora de su pueblo.
Saltamos a la empresa… ¿Cuántos líderes conocéis con perfil social? Sin acritud, no creo que muchos de ellos hayan entendido el significado de los cambios que ocurren a su alrededor, en su sociedad, entre sus hijos o nietos, entre sus empleados.

“Liderazgo 2.0” – Foto de @xsalas “La Tinença”

¿Han cambiado la forma de liderar los “social media”?

o

¿Ha evolucionado la sociedad con su uso y ha permitido cambiar la comunicación y el liderazgo?


Me inclino por responder con un “No” a la primera pregunta y con un “Si” a la segunda. Nos obsesionamos con saber si tal o cual CEO usa o no Twitter, cuando en el fondo nos debemos preguntar “para que debería usar” esa red social.
El problema no es que las personas destinadas a liderar o nombradas para ello no usen las nuevas formas de comunicación social, el problema real es que las personas a las que deben “dirigir” si lo hacen y cada día más, no es una cuestión de edad, es una cuestión de disponibilidad.
No podemos imponer el uso de una herramienta a aquellas personas que no ven en ella una utilidad, simplemente porque no entienden su significado, situación que genera temor, rechazo y menosprecio, por este orden.
Para plantearnos un buen uso de los “Social Media” desde el punto de vista de las nuevas formas de liderazgo, tal vez deberíamos empezar por exponer las posibilidades que pueden ofrecer a las personas que tienen la responsabilidad de “guiar” a otras que ahora “conversan” en otros lugares, no delante de la maquina del café.

  • IMAGEN DE CAMBIO. La primera ventaja, aunque solo sea en apariencia, será la posibilidad de transmitir a los tuyos la imagen de implicación con su propio lenguaje.

  • POSIBILIDAD DE COMUNICAR Y COMPARTIR. Los líderes comunican, pero sobre todo se distinguen por compartir, por mostrar lo que saben para impulsar sus ideas. No escondas tus armas, este entorno te permitirá ofrecerlas para que los demás las usen en beneficio de todos. 

  • LA HONESTIDAD Y LA INTEGRIDAD SERÁN BANDERA. Algo básico en el nuevo liderazgo, dos características que se pueden usar como bandera en un entorno abierto donde no practicarlas puede dar con los huesos del más brillante por los suelos (bueno, por las nubes).

  • SOCIALNETWORKER. No solo de los suyos vive el buen líder. Existe vida fuera de los muros de tu empresa. Crear relaciones más allá del apretón de manos de un congreso, generar opinión, marcar tendencia o incluso influir en tu sector. ¿Te apetece ser social?
  • REDARQUÍA Y NO JERARQUÍA. Será el inicio de la “conversación” en tu organización, el dejar de ocultar las buenas ideas tras una burocracia agría. El fin del proteccionismo de unos pocos en detrimento de muchos. ¿Te atreves a dar la palabra?

    Solo cinco puntos que pueden ser un mundo para cualquier organización que solo vea “riesgo” en el uso de los social media. Piensa en el futuro, los nuevos empleados no saben donde está la máquina del café, no les gusta. Prefieren conversar y compartir conocimiento, no unas monedas.