“Nunca pienses que las crisis son malas, como poco te pueden ayudar a superarte.”

Dulce Crisis” ya es una realidad, más allá de un sueño, un reto o una meta es algo tangible que ya puedes encontrar en las librerías.

No dejes que nadie te diga que lo que pretendes es una locura o que estás perdiendo el tiempo o que no llegarás a ningún lugar. Si tienes puesto tu corazón y tu trabajo en conseguir esa meta, no lo dudes, continua, inténtalo, el final solo lo podrás comprobar si llegas a él, de lo contrario siempre pensarás que habría pasado si no hubieses renunciado a tu sueño.

¡¡Confía en ti!! Merece la penaClick to Tweet

No soy escritor –de momento- y tal vez ni siquiera lo pretenda, más bien con la novela “Dulce Crisis” quiero mostrar las posibilidades que tenemos de hacer realidad un sueño, un proyecto. Como lector habitual de libros, novelas, artículos, post, etc… tengo un respeto absoluto por aquellos que lo hacen de forma profesional y sin duda siguiendo unos patrones mucho más rigurosos que los que yo he seguido con “Dulce Crisis”.


Independientemente de este detalle, la novela encierra la fuerza emocional que puede ejercer sobre una persona un cambio imprevisto en su estatus social, algo que en el fondo es muy, muy superficial.

Desde el año 2008 muchos hemos sufrido el golpe de una situación que algunos decidieron llamar “crisis” y de la que además nos hicieron responsables: “Habíamos vivido por encima de nuestras necesidades”. Situación que solo ha tenido como consecuencia más evidente el acrecentamiento de las diferencias entre los que menos tienen y los que pusieron nombre a la misma.

Dulce Crisis” es una novela que pone cara a esa situación, una mujer que ve como en cinco minutos su mundo de derrumba delante de sus ojos. Ella se revuelve, se esfuerza por buscar una solución, en salvarse, pero la realidad es muy tozuda.

El camino posterior solo tiene una vía, salir adelante, superar las dificultades y superarse así misma, dejar de lado los prejuicios sobre uno mismo, olvidar mucho de lo aprendido y volver a creer con todas sus fuerzas que puede salir del agujero.

“Era viernes por la tarde, se tocaba el fin de semana con las yemas de los dedos. Estaban cerca unos días de descanso que había estado esperando para cargar las pilas y volver con más ganas a un entorno difícil y hostil, a un lugar que ya no sería el suyo.”

Sin duda que las “crisis” –si asumimos la denominación asignada por el FMI- tienen mucho de negativo y tal vez poco de positivo, aunque si lo llevamos al plano personal, aparecen algunos matices. No para todo el mundo es malo o bueno, depende del momento, la actitud, la disposición y las oportunidades que sepa aprovechar. “Dulce Crisis” te cuenta un camino recorrido, con dificultad, pero con ganas, con entrega, sin bajar los brazos.

Gracias a tod@s los que la leáis y también a aquell@s que no lo hagan, pero piensen que las cosas se pueden cambiar, aunque algunos no hagan más que repetirnos que no es posible.