“Un proceso de selección es la sucesión de momentos de comunicación entre empresa y candidato, el puesto lo consigue el candidato que más dudas despeja. No por ello el de más talento.”

 

En Recursos Humanos o Sistemas de Personas –como me gusta a mi llamarle- un grupo de profesionales -cerebros pensantes- se rebañan los sesos para conseguir contratar a los mejores candidatos, establecen procesos de comunicación con ellos y deciden quien es el mejor después de largas y sesudas deliberaciones.

 

Pero se continúan cometiendo los mismos errores de siempre:
  • Si queremos sustituir a una persona en un puesto que ya existe, deseamos reproducir el mismo patrón en la persona que entra. Y no hay dos personas iguales.
  • Si queremos sustituir a una personas que hemos despedido, buscamos en los candidatos cubrir las deficiencias de la persona sustituida. Obviando otras competencias más importantes.
  • Si estamos creando un nuevo puesto/perfil, no somos capaces de dibujar cual será la proyección de ese puesto, por lo general, terminamos asociándolo a la persona que más nos gusta durante el proceso, y si no la tenemos, decimos que nadie encaja en el perfil. ¿Qué perfil? 

Queremos contratar a los mejores o al menos a personas que mejoren lo que ya tenemos en la organización, y nos liamos con pruebas y ejercicios para saber si puede o no usar una hoja Excel –esto no es más que un ejemplo-.

 

Innovación en #RRHH (Foto de @xsalas)

 

 

Hablamos de Innovación y de su importancia, ignorando que esta no aparece por arte de magia, que es obra de las personas, del equipo que tengas, del ambiente que crees, de los medios que pongas, de las ganas que tengan… ¿Hablamos de Talento?

 

Pues así es, hablamos de talento, y si lo tenemos estaremos más cerca de crear entornos de innovación. Empezando por los procesos de selección de cada empresa, como punto inicial de ese proceso.

 

Necesitamos “Activos de Innovación” y de esos solo hay un tipo: Personas.

 

Desde Sistemas Humanos podemos participar en la construcción de nuestros “Activos de Innovación”, creando las bases necesarias para que crezcan y sean efectivos.
Centrando nuestros esfuerzos en:
  • Crear oportunidades para incentivar la atracción de talento. Invertir en entornos para el futuro empleado, dejar que la empresa se transparente hasta los huesos y ser honesto con la sociedad. Crea tu “Career Site” y con ella tu propia comunidad de candidatos. Habla con ellos, informales y hazles participes de lo que puede ser su futuro en la empresa. 
  • Apostar por la “Educación” y no solo por la formación, crea tus propios entornos de aprendizaje y adáptalos para cada uno de tus empleados. Apuesta por la comunicación, por compartir y expandir el conocimiento, no cierres las puertas a nada.
  • Pensar en el futuro –aunque estamos en época de inmediatez- para proyectar tus esfuerzos y que estos no sean pequeños incentivos que no sumen más allá de dos meses. Piensa en la innovación como fruto del esfuerzo colectivo a medio plazo, piensa que el talento que lo genera no es efímero. Harvard se fundó hace casi 400 años por la necesidad de leer la Biblia, en algún lugar se tenía que enseñar a leer. 

Pero sobre todo no olvides una cosa, si tu intención en los procesos de selección es incorporar talento a tu empresa, piensa cuando termines el proceso si la persona incorporada aporta algo nuevo y diferente a tu organización, si no es así, has fracasado.

 

¡Te atrevas a empezar!