Qué pensarías si leyeses este titular en una publicación especializada.

“En el año 2030 el 50% de los trabajos serán realizados por robots”

 

Algunos pensarán que es ciencia ficción, otros una realidad que ya están viviendo en sus entornos laborales y otros –tal vez la mayoría- que esperan “estar” con el 50% que no sean robots 😉

Lo cierto es que la empresa japonesa de consultoría IT Nomura Research Institute, en colaboración con la Universidad británica de Oxford, publicaron en 2015 un estudio que entre otras cuestiones, llega a la conclusión de que en Japón el 49% de los empleos desempeñados por humanos lo serán por robots en 15 años(1).

Para aquellos más pesimistas o que se vean muy amenazados decir que el porcentaje disminuye al 47% en Estados Unidos y al 35% en Reino Unido. Personalmente creo que España estará a la cola de estos cambios, cuestión que a su vez nos excluirá de los avances sociales que todo ello genere.

 

#Futureofwork de @xsalas – Foto de Ximo Salas
 

Aclarados los datos del –supuesto- futuro del trabajo en el mundo occidental, lo que si tenemos claro es el cambio digital de la sociedad, de sus comunicaciones y por supuesto de sus empresas, tema ya no obviado ni despreciado por nadie: La revolución digital o proceso de digitalización de la sociedad.

Este aspecto lo podemos ver con más profundidad en el estudio publicado y elaborado por la consultora Roland Berger, patrocinado por SIEMENS, de título “España4.0 El reto de la transformación digital de la economía. Sin entrar en detalle en el mismo se nombran las 4 palancas de la digitalización en la empresa:
  • Automatización. Introducción en toda la cadena de valor los mecanismos tecnológicos y de inteligencia artificial que permitan aumentar la autonomía de los procesos y la disminución de errores.
  • Información digital. Captura de la información y procesamiento de la misma usando las tecnologías de análisis que permiten a las empresas mejorar las predicciones y la toma de decisiones. Pasando de Big Data  a Smart Data.
  • Acceso digital al cliente. Internet móvil y diferentes dispositivos y medios para llegar al cliente final. En este caso la eliminación de intermediarios hace que la transparencia sea total.
  • Conectividad. La interconexión de todos los actores, de todo el ecosistema que rodea a una empresa, hace de la transformación digital una fuente de innovación, de mejora en los procesos y de acortamiento de los tiempos que permiten con su implantación un ahorro de costes importante.
Las cuatro palancas tienen un denominador común: La Comunicación.

No es una casualidad. Si miramos a nuestro alrededor nos daremos cuenta de que los mayores cambios que estamos percibiendo en nuestro entorno tienen que ver con esta actividad: Nuevos dispositivos cada vez más conectados, redes sociales, mensajería instantánea, consumición de contenidos en diferentes plataformas, compras, música, cine, prensa, transporte, literatura… sigue mirando, igual tienes tu último pedido de Amazon olvidado en la puerta de tu casa.

Alguien dirá que en realidad son cambios tecnológicos, pero lo cierto es que no lo son, para nada. Son comunicación, es decir, intercambio de información de forma consciente.

La tecnología lo que hace es adaptarse a nuestras necesidades, y el ser humano interpreta esa tecnología para mejorar su entorno, en realidad hacerlo más fácil. Pero repitiendo los mismos comportamientos que antes.

“No es cuestión de tecnología es cuestión de personas”

La clave de la transformación digital de las empresas está y estará en la comunicación de sus componentes, los elementos que la forman: Personas, maquinas, ordenadores, sensores, robots, microchips, etc. Todos entre todos.

Y de todas las combinaciones de comunicación que podamos crear –imaginar- (Incluida la de tu nevera con el supermercado), la que marcará el futuro del trabajo será la de: Personas con personas.

“En tiempos de crisis la imaginación es más efectiva que el intelecto” Albert Einstein

Avanzar en este aspecto dentro de las empresas dará mucha ventaja a las empresas que lo aborden cuanto antes.

Los empleos que tenderán a ser conservados serán aquellos que desarrollen capacidades creativas, de negociación o cooperación, lo que implica sin duda avanzar en nuevos sistemas de comunicación de las comunidades –tribus- que forman las empresas.

Digitalización, comunicación y futuro del trabajo están plenamente ligados, bien porque será el automatismo –Big Data- el que se impondrá, bien porque las personas deberán construir entornos de comunicación eficaces en ambientes dominados por la digitalización.

 

¿Estamos preparados?
(1) El análisis se realizó sobre el estudio de 600 puestos de trabajo en Japón
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