La digitalización de las empresas tiene muchas y positivas ventajas desde el punto de vista del cliente, una muy evidente ya en estos tiempos, es la proximidad que algunas corporaciones están proporcionando a todo el público que puede interactuar con ellas.  La relación Empresa – Empleado – Cliente está tomado una dimensión no pensada hace unos años y su utilidad está más que demostrada. Solo queda tomarla en serio e implementarla.


 

 
El origen es muy sencillo, el ser humano acepta con facilidad todo aquello que puede mejorar en algún sentido su existencia, aunque implique cambios en su comportamiento anterior. Los procesos de transformación digital son imparables en este momento, y se avanza más o menos rápido en su desarrollo por dos razones básicas que lo pueden impulsar o frenar.
  • El desarrollo tecnológico que la acompaña, su implantación, coste y aceptación por el mercado, también por los intereses económicos que lo dominan –abaratamiento del coche eléctrico-. 
  • Aceptación y uso por parte de la sociedad de los cambios que implica su desarrollo, nuevas formas de relación y comunicación entre empresas, empleados y clientes –entre los que ya no se debe distinguir.- Nuevas formas de relación entre ciudadanos y clase política –participación libre, directa y continua.- Y nuevas formas de desarrollo humano –investigación-, discusión ética del uso de los avances tecnológicos. 

 

Si atendemos al primer factor, el tecnológico, no queda más que esperar la evolución lógica de los avances que en este aspecto se dan cada día, que son continuos y que buscan una rentabilidad económica, que será al final la que determine la implementación masiva de esas soluciones en nuestra sociedad.

El segundo factor, el que podríamos llamar el “factor humano” del cambio, puede tener derivadas no previstas, o transformaciones sociales asumidas por millones de personas en un escaso periodo de tiempo, que deja sin argumentos a políticos, empresas y gestores. Un ejemplo claro de este caso puede ser la espectacular penetración de WhatsApp en los hábitos de comunicación de los españoles en el año 2009, y la sustitución del uso del SMS ¿Alguien recuerda su uso?
¿La transformación digital de la empresa es solo una cuestión
de tecnología?
Sin duda que no, el principal componente a considerar en toda organización para iniciar, implantar y conseguir una transformación digital son las personas, y las primeras las que forman la propia estructura interna.

Nuestras empresas son “organizaciones heredadas”, así como suena –de forma literal-, se crearon y han crecido –incluidas las más jóvenes, tecnológicas o avanzadas– con las culturas heredadas de la gestión tradicional del siglo pasado, no hay cambios en esto, solo pequeños avances, no nos engañemos. 

Transformar digitalmente una empresa no significa solo tener los últimos avances tecnológicos, inventos, widgets o bots (aféresis de robot) que existan en el sector, con ellos podrás automatizar tus procesos, pero no podrás sacar su máximo partido de cara al desarrollo del negocio.
“La digitalización de las empresas depende del “factor humano”,
la tecnología la puedes comprar”
Puedes eliminar todas las impresoras de tu empresa e implementar los últimos avances en gestión de textos compartidos, edición múltiple y aportación de contenidos sugeridos por inteligencia artificial; todo ello con el objetivo de mejorar la productividad y aumentar la colaboración en la gestión de contenidos, además de anotarte el tanto de tener una empresa sin papel. De nada te servirá si antes no modificas el hábito heredado de corregir sobre papel, la necesidad de imprimir de algunos individuos no se modifica con la última tecnología del mercado.

 

“Digitalización Humana” (Foto de Ximo Salas)

 

Ante el reto de la transformación digital de una organización, no queda otra opción que empezar por el “factor humano” de la misma, olvida que puedes comprarla, todos lo pueden hacer. Pero no olvides…
  • Todas las áreas de la empresa están implicadas de igual medida, no hay partes más o menos afectadas, o grupos más o menos adaptados. Piensa que ya no será más eficaz para tu organización quien sea más inteligente, sino aquellos que sean más creativos, colaborativos y sepan buscar lo que necesitan ¿Sabes buscar en Google?
  • Inicia el proceso por los usuarios internos, por tus equipos. No olvides que ellos son usuarios de la tecnología en sus casas, con sus familias y amigos. No importa si tu quieres cambiar tu empresa, ellos ya lo están haciendo con sus vidas ¿Les quieres acompañar?
  • Antes de lanzarte a una relación digital con tus clientes como quiera que sea eso para cada empresa-, implementa exactamente la misma para tus empleados. Si quieres implantar un canal de Twitter para tu clientes, pon uno para tus empleados antes ¿Aún eres capaz de diferenciarlos?
  • La formación puede ser la base. Digitaliza tus procesos de formación, elimina la formación genérica, da libertad a tus empleados para que se formen y formen. Incluye a tus clientes en la formación, a tus candidatos, a tus proveedores, a tus políticos, a tu sociedad. Sé el primero en favorecer el aprendizaje o ¿Crees que ellos no lo van a encontrar por sus medios?

 

Tal como iniciábamos este post, el proceso de digitalización que estamos observando en nuestra sociedad en imparable y sin duda va acompañado de ventajas para todos. La tecnología nos ayudará en muchos aspectos de nuestra vida, pero no nos hace mejores o peores personas. Como cualquier otro avance de esta sociedad puede usarse de forma positiva o para generar desconcierto, siempre queda la interpretación del ser humano.

Desde el punto de vista de la gestión de las personas en las empresa –Sistemas de Personas, antes recursos humanosel reto es apasionante. Dejemos de lado los viejos hábitos, los inamovibles paradigmas del marketing, el liderazgo, la producción o las finanzas.

La digitalización de las empresas significa cambiar la idea heredada de empresa, significa entregar la empresa a tus clientes, por eso te apreciarán, seguirán y compraran tus productos o servicios, que serán los suyos. Para eso debes empezar a confiar en tus empleados y entregársela a ellos… son tus intermediarios.


“Crea entornos de personas –tribus- que participen en un
objetivo común, para satisfacer las necesidades de otras personas. Ellos son
los protagonistas, la tecnología, el proceso y el producto lo pueden tener
todos.”