Sin duda hay mucha gente usando las redes sociales para buscar empleo, como también entre ellas la hay cansada de no conseguir nada, aunque le prometieron que ese era el camino más corto.

Sin duda hay muchas empresas usando las redes sociales para buscar candidatos, realizando una labor que les prometieron eficaz y que está resultando tal vez confusa.

Ambos mundos están condenados a unirse, los caminos recorridos por unos y por otros deben terminar en el mismo lugar. Sin embargo aún existen comportamientos que no permiten que el esfuerzo de todos sea tan rentable como nos prometieron. Por cierto, todo esto es normal, estamos en un entorno totalmente distinto al que disponíamos hace escasamente 5 años y no tenemos porque saber cómo hacer las cosas de la mejor forma, estamos aprendiendo.

Por la parte de los que buscan una nueva oportunidad, o su primera oportunidad, hay mucho de comportamiento, de visibilidad y de dejar un rastro positivo en las redes, no caer en los espejismos que se producen en las redes sociales es un buen comienzo, pero sobre todo conocer las nuevas claves que usa el reclutador ayudaran a generar una dinámica positiva y productiva.

En la parte del empleador, del que busca talento, de los que redactan las ofertas y se enfrentan a cientos de “currículum vítae” para cubrir una vacante, con la esperanza de tener al menos un 2% de candidatos óptimos, recae la mayor parte del trabajo para que los dos caminos confluyan en el mismo punto. Debemos iniciar el recorrido conociendo los aspectos básicos deesta nueva forma de búsqueda, lo que hemos dado en llamar Reclutamiento Social.

Luego pondremos en marcha tres aspectos clave y básicos que modelaran el camino para encontrar a los candidatos ideales…. Las 3 C’s.

Coherencia. No olvidando que desde el primer tuit, post o mensaje que lancemos estamos dado una imagen que ayudará a construir la percepción que los candidatos tendrán de la empresa. Tengamos presente como somos, quien somos, cual es la cultura y sobre todo que expectativas podemos crear en nuestro público objetivo. La traición de esta “C” se inicia cuando estamos prometiendo un “estado idílico” que nunca podremos cumplir. Las falsas expectativas harán que pierdas la partida con tu público, las redes son comunicación.

Hay más dentro de esta “C”, está el mensaje, su contenido, de que hablas.. ¿De lo que nunca hablas en tu empresa? Hablas de conciliación, de ecologismo, de sostenibilidad, de equilibrio, de respeto, de liderazgo, de innovación… pues guarda un rinconcito en tu empresa donde se cultiven estos frutos, los nuevos los buscaran.

Pasando al lado práctico de este punto. Si creas o mantienes un canal de empleo en tu Web Corporativa –algo aconsejable en toda estrategia inicial- mantenlo limpio, ordenado y con facilidad de acceso, es tu casa.
 
  • Responde a los que te visiten y dejen su currículum, están mostrando interés.
  • Crea una base de datos con las entradas clasificadas.
  • Conecta tu canal de empleo con las redes sociales, no lo conviertas en una isla.

Conversación. Nunca algo fue tan nombrado y tan pronto olvidado. Por más importante que te sientas o incluso que lo seas, no pienses que eres el ombligo del mundo, que todo el mundo te seguirá, incluidos como no, aquellos que te interesan. En este nuevo mundo social nunca fue así y nunca lo será, por una única razón, estamos todos en el mismo nivel, al menos cuando empezamos.

Conversación es transmitir pero a la vez escuchar, ser permeables al entorno

Para dar forma a esta “C” nada mejor que no ser mudo y sobre todo no ser sordo. Pensar que mantener una conversación es lanzar tus maravillosos contenidos de tu maravilloso blog corporativo escrito por tus valiosos y talentosos directivos, ofrecer noticias de prensa protagonizadas por los tuyos o mostrar tus virtudes en apariciones públicas es un error, por cierto que comenten muchas empresas.

Conversación es transmitir pero a la vez escuchar, ser permeables al entorno, dejarse llevar por los comentarios de los candidatos, por sus mensajes, navegar en un mundo que siendo nuevo, puede ser peligroso si no se sabe el rumbo correcto. La Conversación debe estar impregnada de la Coherencia anterior, con la esencia de compartir para enseñar. Muestra lo que sabes en tu conversación y escucha lo que puedan decirte, no lo sabes todo.

La parte práctica de esta “C” se pude materializar, por ejemplo, creando un canal en Twitter exclusivamente de empleo, donde además de compartir tus contenidos, conviertas a tu público en protagonista, respondas y aceptes el reto de escuchar.

Constancia. La última pero no menos importante, esta “C” es la que a todos nos cuesta más. Por suerte o por desgracia, el mundo virtual que sirve de campo de juego para el Reclutamiento 2.0 es un lugar vivo, activo, dinámico, que penaliza los silencios no justificados.

Pero tampoco debemos sacar las cosas de su lugar, ni crear un ambiente de angustia antes de empezar. Solo es necesario tener claro que quiero hacer, donde y como. El peor enemigo de esta “C” es la improvisación. No tener preparados los contenidos que quiero compartir, no saber que responder ante una pregunta, o no pensar que perfiles necesito para centrarme en ellos, son algunos de los aspectos que si no los tengo pensados y planificados con antelación, harán que cuando se necesiten creen una situación de estrés innecesaria, que llevará a la improvisación y a la fatiga. Después de esto vendrá el abandono atemporal de mi conversación, que produce para el interlocutor una sensación de falta de constancia en el trabajo y pérdida de la reputación.

Esta “C” tiene la parte práctica más interesante. Por un lado planificar, por ejemplo, que contenidos quiero publicar, en que canales y a qué horas. Tener muy claro que perfiles buscas, no puedes salir para apuntar a todo lo que se mueva. Pero sobre todo pensar como quieres que sea tu “C” anterior: Tu conversación. Qué estilo tendrás. Por otro lado no hay mejor vitamina para esta “C” que seleccionar unas buenas herramientas de gestión de estos entornos, invertir en ellas, formar a tu gente y dejar que se diviertan con los futuros empleados de tu empresa.

Ya sabes, para empezar… Solo 3 C’s. El resto del esfuerzo para el proceso de selección, donde deberás elegir bien.