Los departamentos de Recursos Humanos de las PYMES son o más bien deben ser en los próximos años, la parte de la empresa de la que surjan las iniciativas, las ideas, las ganas de cambio e innovación. Ya no hay excusa alguna para seguir llorando o mirando hacia otro lado. Lo cierto es que: “Nunca se tomaron en serio las políticas de gestión de personas, porque nunca se consideraron palanca esencial para mejorar la cuenta de resultados.” Pero la situación actual es muy diferente, al menos el cambio está ahí.

¿Hay nuevas alternativas de gestión?

¿Somos más conscientes del papel fundamental de las personas en las empresas?

¿Podemos mejorar la cuenta de resultados trabajando con las personas?

Tenemos por delante la tarea de reactivar el área de Recursos Humanos de una PYME, proyecto apasionante y duro por lo ocurrido en los últimos años. No tenemos que perdernos en grandes planteamientos de manual, esmeradas estrategias o implantaciones de software con largos periodos de aprendizaje.

“Simplificar es la clave para activar la nueva gestión de Recursos Humanos. Generando proximidad y confianza”

Empecemos por lo básico y no cometamos los mismos errores de antaño, porque caeremos de nuevo en el mismo agujero: El alejamiento del corazón del negocio, el distanciamiento con la realidad.

Qué pasos se pueden dar para iniciar este camino, enlacemos palabras…

  • Desaprender todo lo anterior, descartar toda política que haya proporcionado ambigüedad a la organización. Retribuciones por objetivos mal diseñadas, evaluaciones de desempeño farragosas que nadie entiende ni aplica, planes de carrera irreales, estudios de clima realizados sin escuchar.
  • Poner oídos en todos los rincones de la organización, pero no a escondidas, no para espiar (Como nos pedían antes), sino para aprender, pero sobre todo para escuchar.
  • Conocer el negocio, la competencia, saber de que hablas, de que hablan. No tocar de oído.
  • Hablar con los empleados que forman el músculo de la empresa, no solo para sacar lo mejor de ellos, sino para saber que quieren, como pueden mejorar su entorno de trabajo.
  • Trabajar para que prevalezca la honestidad y la transparencia, compartiendo y no escondiendo.
  • Comportarse como un ser humano y mostrar compromiso, al menos el mismo que pidas a los demás.

Si conseguimos desarrollar estas 8 ideas, ya podremos empezar a plantear otros retos más “materiales”, porque una cosa si debemos tener clara, lo que perciban de nosotros los demás no será el resultado de la implantación de un maravilloso software de gestión, sino más bien la sensación de proximidad, transparencia, honestidad y poder de ayuda que les proporciones.

“Nunca las sensaciones y los sentimientos contaron tanto como en estos tiempos, no te empeñes en comprarlos, solo vívelos. Compártelos”