Hace unos días pude asistir en Valencia a un evento organizado por la Universidad Europea de Valencia donde intervenía como conferenciante Sergio Scariolo, para quien no le conozca es el seleccionador español de baloncesto y cuenta con tres campeonatos de Europa, una medalla de plata y otra de bronce en las olimpiadas de Londres 2012 y Rio 2016 respectivamente. Un palmarés difícil de igualar en la historia del básquet español.

Su conferencia se titulaba “La preparación como clave del éxito”, pero en realidad fue más importante su mensaje de cómo gestionar un equipo lleno de “egos” y como mantener el foco en un objetivo y la motivación para conseguirlo. Lo cierto es que la función de Sergio Scariolo como seleccionador, dejando de lado la no menos importante faceta técnica, es la de un líder que sea capaz de gestionar “lideres”, que lo son además en sus respectivos equipos.

Mucho se habla sobre motivación, todos proclamamos su importancia y por ello cuando encuentras a alguien que te habla de ello desde la práctica es bueno parar para recoger su experiencia. ¿De verdad existe la función de motivar? ¿Sabemos cómo hacerlo? O más bien lo único que está en nuestras manos es romper la motivación que existe en un equipo.

Es posible tener alguna iniciativa que permita mejorar la situación de las personas que forman una empresa, un colectivo o un equipo, pero atención no son recetas para “motivar”, son acciones para no quemar al grupo con nuestro propio comportamiento. De la conferencia de Sergio Scariolo y sus vivencias con la selección de baloncesto, podemos extraer 4 líneas de trabajo que sin duda son muy efectivas para mantener la motivación de un equipo.

  • No seas invisible, déjate ver por los demás.
  • No dejes conversaciones pendientes, si las tienes ciérralas.
  • No levantes expectativas secretas.
  • No seas arrogante.

Si llevamos estas líneas a positivo, nos encontramos con cinco ideas que siempre deberían estar en la mente de las personas con responsabilidad de liderar: Comparte, se transparente, apóyate en las fortalezas y se honesto y humilde.

Debemos animar a las personas que tiene la responsabilidad de dirigir equipos a no olvidar nunca que es necesaria una proximidad, intentado no fallar, dando ejemplo con su propio comportamiento y sobre todo siendo coherente con sus acciones, no digas una cosa y hagas otra. Se romperá la relación emocional con el grupo y se perderá cualquier posibilidad de ser una referencia para ellos, si no se mantienen estos mínimos.

Parece ser que en los últimos tiempos los expertos están desempolvando viejos apuntes para decirnos que debemos motivar a los equipos, creo que en realidad lo que debemos es dar ejemplo con nuestro comportamiento para no desmotivar a nuestro equipo.

¿Crees que es más fácil motivar o desmotivar?