Mientras busco mi futuro tumbado en el frío suelo de la cocina pienso en los sueños que cumpliré, los lugares que visitaré, incluso en la gente que ayudaré, aunque no dejo de pensar en los que ya no están a mi lado. Es duro, nada es perfecto, cuando consigues una meta no la saboreas y terminas pensando en lo que no tienes en ese momento.

Tendré que lavar a fondo este suelo, desde esta perspectiva no está tan limpio como visto desde arriba. Es como la vida, depende del punto de vista que tengas. Ver las cosas desde lejos, sin implicarse, es cómodo y limpio. Si te acercas igual te asustas o no te gusta.

Pero que desastre soy, un día de estos perderé hasta la cabeza. Sé que está por aquí…

¡Ya lo tengo! No sé cómo ha podido llegar este décimo de lotería detrás de la nevera.

(Foto Pixabay)