Este gordo ya ocupa mucho lugar, además parece que no se ha duchado hace semanas, sudando y sudando sin parar, en cuanto tiene que subir las escaleras le falta el aliento, parece como si fuese a desmayarse y pierde el color, se torna blanco, muy blanco, casi transparente.

Cuando llega al rellano se tiene que parar y apoyar su gran culo en la pared, doblando la espalda y respirando como si todo el aire del universo no fuese suficiente.

¡Maldito ascensor! Siempre se estropea cuando llego yo.