Aunque el 55,3% de las empresas en España no tienen ningún asalariado y el 86,2% no superan los 2 empleados (Según datos del Directorio Central de Empresas publicados por el INE), no me dirijo a este tipo de empresas en el título de este post. Tengo claro que todas ellas, incluida la mía, dependen de la “actitud” de sus escasos empleado para salir adelante todos los días.  

Pero si nos fijamos en ese porcentaje menor de empresas que cuentan con muchos más empleados, la realidad puede ser muy diferente. Lo cierto es que muchas de ellas desplegarán a su alrededor todo un arsenal que les permitirá llegar a sus apreciados clientes, mientras tal vez dejan en segundo plano a sus trabajadores. Eso si, aseverando donde quiera que les pregunten, que ellos y solo ellos son lo más importante.

Es evidente que una empresa sin clientes que compren sus productos no tiene ningún sentido, así que la tarea de encontrarlos, convencerlos y retenerlos es vital. Pero existe el peligro de que olvidemos por el camino que esas tareas tan importantes las hacen los empleados de la misma empresa que quiere vender su producto.

“Un producto maravilloso te asegura el éxito, siempre que no olvides a quien lo está produciendo/vendiendo”

Desde los rincones de Recursos Humanos (o como se les quiera llamar) de cada empresa, deben marcarse las direcciones apropiadas para que sea tan importante el “marketing para los que compran”, como el “marketing para los que hacen”.

Ese marketing para los empleados que se rige por los mismos parámetros que el marketing de clientes, pero que debe ser más cercano y personal. Una nueva política de gestión de personas que debe tener como eje central hacer las cosas sencillas, porque es la única manera de conseguir que sean cercanas y personales.

Así podemos centrar nuestras acciones en puntos muy concretos que nos llevarán poco a poco a mejorar, implementando medidas de “marketing para los que hacen”.

  • Centra tus esfuerzos en cambiar y mejorar la comunicación interna. Observa como nos comunicamos fuera de la empresa, como han cambiado los hábitos en la sociedad. Aprovecha las cosas buenas que se han implantado entre nosotros y ponlas en práctica dentro.
  • Rompe las barreras que hemos creado entre los diferentes grupos de la empresa. Recuerda que nos gusta contar lo que hacemos a los demás.
  • Cambia la mentalidad de “hacer las cosas por necesidad” hacia “tener ganas de hacer las cosas”.
  • Define, sin prisas y con la participación de todos/as cuál es la “Experiencia del empleado” en tu empresa.
  • Y no olvides que los que trabajan en tu organización son personas, todos los demás componentes solo necesitan mantenimiento.

5 puntos tratados desde la sencillez y con las mismas reglas del marketing de clientes. Solo necesitas el valor y el viento necesario (que lo debe poner la dirección de la empresa) para empezar el viaje, el resto lo pondrá tu tripulación.

Conferencia De los RRHH al marketing por ximo salas