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Liderazgo y Propósito. Claves para crear equipos innovadores

Continuamente oímos y leemos sobre la importancia que tiene para las empresas desarrollar el talento, que desee quedarse y sobre todo que esté motivado. Sin duda estamos de acuerdo con esta reflexión, aunque en paralelo deberíamos pensar… ¿Qué podemos hacer para conseguirlo?

Estamos acostumbrados a liderazgos potentes, indiscutibles y respetados por toda la organización. Avalados por su capacidad de trabajo y resolución de problemas, en su mayoría responsables de la creación y crecimiento de la empresa. Momento en el que mostraron ser grandes estrategas que siempre iban por delante de sus equipos y sobre todo de la competencia.

Cómo líderes mantienen su “status quo” en el tiempo, y la única forma de ser cuestionados pasa por la crítica personal de aquellos que son incapaces de poner sobre la mesa argumentos más sólidos, entre otras cosas porque han crecido a la sombra de ese líder carismático. En definitiva, no representan lo que sería un liderazgo “ideal”, pero si que presentan algunas características de un liderazgo transformacional, además de excelentes resultados.

  • Fomentan la participación creativa de los miembros de sus equipos, aunque realmente usan la amenaza en muchas ocasiones.
  • Creen en los miembros de sus equipos, encumbrando a quien les es de mayor utilidad en cada momento.
  • Se preocupan por los demás. Normalmente en forma de favor personal, interpretado como un regalo que puede ser recordado.
  • Motivan a sus equipos. Reconocen y felicitan los éxitos en público, con el fin de recordar como se trabaja en ese lugar.
  • Afrontan riesgos de manera continua delante de sus equipos, aunque siempre estén controlados.

Por último, hay de algo muy importante para ellos, algo que les hace incansables, lo que les proporciona toda la energía necesaria para seguir cada día y superar los problemas: tienen un propósito. Disponen de una motivación intrínseca que da sentido a todo lo que hacen, tienen un proyecto por el que luchar y que da sentido a su vida.

Es su propósito, es algo personal y difícil de transmitir a quien no lo ha vivido desde el primer minuto. Incluso se puede dar la paradoja de que no sean capaces de transmitirlo a las siguientes generaciones de su familia, que debería continuar con el proyecto. Es muy difícil llegar a la tercera generación.

La “jefatura” individual, marcada por el grado de poder que se tiene, esta fuera de lugar en estos momentos, aunque algunos continúan con su práctica. Ya no es eficaz para la empresa el liderazgo que busca alimentar el ego del jefe, por encima de los intereses de la mayoría o incluso de las minorías. A pesar de que en ocasiones generará excelentes resultados.

Un liderazgo que ayude a generar un propósito en los empleados.

El liderazgo va ligado a los cambios que se producen en la sociedad en la que vivimos, al ecosistema de la propia empresa. Como en este momento, donde las empresas se enfrentan a entornos que cambian de forma continua, con infinidad de factores externos que las condicionan (Entornos VUCA), requiriendo toma de decisiones rápidas y equipos altamente efectivos con liderazgos cercanos, flexibles y muy humanos.

Una sociedad instalada en la incertidumbre, la aceleración de acontecimientos, en un entorno que consume contenidos y conceptos con una rapidez que hace imposible asimilar lo que ocurre, antes de que se genere otro foco de atención. Necesita liderazgos más reposados, con buenos reflejos para la toma de decisiones, y con la proximidad necesaria para poder ayudar a crear el propósito de cada uno de los miembros del equipo.

El autentico liderazgo se gana internamente en la organización, se desarrolla implicándose e implicando a los demás y se asienta de forma definitiva cuando se es capaz de compartirlo con la organización, dejando que todos formen parte de la solución.

Este tipo de liderazgo introduce el factor humano y la gestión de los sentimientos del equipo. Estos son factores de éxito que permiten obtener excelentes resultados y construir equipos de alta eficiencia, preparados para generar innovación. Los llamaríamos “equipos accountability[1]”.

Con estos entornos de liderazgo si es posible ayudar a cada uno de los miembros del equipo a encontrar su propósito. Un elemento vital que da sentido a lo que hacemos, no solo de forma individual, sino como contribución conjunta de todo el equipo. Un sentimiento que está alineado con los valores personales de cada uno y que hace que se pueda responder cada día a la pregunta: ¿Por qué haga este trabajo? 

Un liderazgo que deberá ser inolvidable para todos miembros del equipo, porque les ayuda a encontrar su propio propósito en el grupo. Un liderazgo que se distingue por estas siete características, que solo encontraras en las personas que se preocupan por el crecimiento y el aprendizaje de todo el equipo.

  • Cree en algo y hace que los demás crean en ello. No se pone barreras, pero sin duda tampoco las pone.
  • Ve las oportunidades en los momentos difíciles, porque sabe que cuando las cosas van bien es complicado realizar cambios profundos en una organización. Así que impulsan las nuevas oportunidades, cuando las circunstancias son más adversas.
  • Es humano y lo muestra. Trabaja sus emociones, pero sabe trabajar con las emociones de su equipo, no las desprecia, sino que hace de ellas una ventaja para superarse o ayudar a superar una situación.
  • Acompaña y protege a los suyos. No se comporta como un padre/madre sin necesidad de hacerlo, pero es capaz de ponerse delante y parar el golpe si la situación lo requiere.
  • Continúa haciendo sus tareas como antes, sin que esto le dé derecho a nada. Es su trabajo y cumple como los demás. Su comportamiento es ejemplo sin privilegios innecesarios.
  • No crea falsas expectativas en su equipo, es sincero y honesto, aunque en ocasiones eso signifique ofrecer grandes dosis de realidad.
  • Lidera a su equipo porque es aceptado, no porque impone su autoridad.

Este tipo de líderes se preocupan más por prevenir que por poner remedios, están cerca para experimentar las cosas, conectan mucho más que controlan, manifiestan mucho con el ejemplo y no están en lo más alto de la organización. ¿Te gustaría disponer de este tipo de equipos en tu empresa?


[1] Podemos definir Accountability como una competencia compleja, que aúna responsabilidad, proactividad, eficiencia y consecución de resultados en tiempo y calidad. Es una aptitud positiva, más efectiva si la tienen todos los miembros de un equipo. No se debe traducir como responsabilidad.